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¿QUÉ ES EL LONG COVID?

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Verónica Villanueva
13.03.2023

A tres años del descubrimiento y aparición del virus del SARS CoV 2, la COVID 19 ha provocado oficialmente, a enero de 2023, seis millones 804 mil 491 muertes a nivel global, ésto de acuerdo con cifras de la Organización Mundial de la Salud.

 

A medida que la pandemia evoluciona, la comunidad científica ha tomado conciencia de que esta infección no sólo causa una fase aguda en las y los pacientes sino que, en algunos casos, no han conseguido recuperar su estado físico vital previo, ya que se han identificado más de 50 síntomas persistentes en personas adultas que se infectaron con SARS-CoV-2, mientras que en menores de edad se presentan 40 signos a consecuencia de la enfermedad.

 

Este fue el caso de una joven de 15 años con síndrome de Asperger, quien tras padecer COVID-19 comenzó a identificar cambios y síntomas que antes no tenía como falta de atención y cansancio.

 

Durante la pandemia asistí a clases en linea, se me hizo raro que me costaba mantener el ritmo porque nunca había tenido dificultad en la escuela antes, pensé que me quedaba dormida por tener Asperger, pero cuando regresé a clases presenciales me quedaba dormida toda la tarde y fue cuando empezamos a sospechar que era otra cosa.

Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades y otras instituciones de salud,  académicas y organizaciones de investigación a nivel mundial, trabajan para obtener más información acerca de estos efectos, quiénes los padecen y por qué.

 

A través de varios enfoques se busca una estimación de cuántas personas tienen afecciones posteriores a COVID-19. Cada uno de estos análisis busca formar una pieza del rompecabezas para darnos una mejor idea de quiénes tienen afecciones posteriores a la infección.

 

Con un exhaustivo análisis de variables, la prolongación de síntomas se ha denominado como, post-COVID, COVID largo, o Long COVID, así nos lo explica la pediatra Norma Cipatli Ayuzo Del Valle, quien participó en el estudio Long-COVID en niños y adolescentes: una revisión sistemática y metanálisis, realizado por un grupo de seis investigadoras mexicanas.

 

La definición del Long COVID se refiere a signos y síntomas que aparecen o permanecen tres meses después de haber tenido una prueba positiva para COVID-19 ya sea una prueba PCR o de antígenos. Así que nosotros nos dimos a la tarea de hacer una revisión sistemática de lo que estaba pasando en el mundo y de revisar cuáles eran los signos y síntomas más frecuentes que tenían las personas a largo plazo.

 

El grupo de especialistas integrado por Sandra López-León, Talia Wegman-Ostrosky, Carol Perelman, Rosalinda Sepúlveda, Paulina A. Rebolledo, Angélica Cuapio, Sonia Villapol y Norma Cipatli Ayuzo del Valle, realizó el estudio en dos fases, la primera fue exclusivamente con adultos, y en la segunda parte se enfocó en menores de edad. El metanálisis muestra una fotografía completa de los síntomas que presentan las personas tras padecer, en algún momento, COVID-19.

 

Los estudios definieron que los síntomas de Long COVID pueden aparecer de 2 a 14 días después de la exposición al virus, entre ellos pueden presentarse, fiebre o escalofríos, tos, dificultad para respirar, fatiga, dolores musculares, dolor de cabeza, pérdida reciente del olfato o el gusto, náuseas o vómitos y diarrea.

 

Sin embargo, la doctora en Inmunología, Verónica Athié Morales, investigadora de post-COVID, señala que el primer paso como médicos es saber diferenciar si una persona tiene secuelas, que es una alteración o daño orgánico durante el padecimiento agudo; o Long COVID, que sigue dañando el sistema inmune.

  ¿A qué nos referimos con secuelas? Pues es un daño que ya se dio en algunos de los órganos, principalmente pulmón, corazón, riñones e hígado. Y ya es un daño que se puede detectar muy fácilmente con los análisis clínicos que se tiene, esas son secuelas como tal. Tanto los pacientes asintomáticos como los sintomáticos, en cualquier nivel de gravedad, aunque no nos hayamos dado cuenta porque no tuvimos esos síntomas,eventualmente si su sistema inmune no fue capaz de eliminar completamente, ya sea el virus o alguno de los mecanismos que el virus se echó a andar en nuestro cuerpo, entonces se desarrolla esto a lo que se le ha llamado internacionalmente  Long COVID. Han descubierto, a través de las investigaciones, que es más bien una enfermedad crónica, a largo plazo, donde todavía hay mecanismos que se están echando a andar, es decir, una cosa es que tengas una alteración titular que ya no te permita el funcionamiento, pero ya no continúa este dañando en ese órgano y otra es una enfermedad crónica, donde hay una serie de mecanismos que siguen activos a lo largo del tiempo

De acuerdo con la Guía Clínica para la Atención del paciente Long Covid, de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia, para entender el COVID largo o Long Covid, se deben definir y diferenciar los siguientes padecimientos:

– COVID Agudo: Son los síntomas que aparecen tras el contagio de COVID-19. Pueden durar un máximo de cuatro semanas.

– Secuelas del COVID-19 o post COVID: Se presentan tras una infección grave del virus, que suele necesitar de ingreso hospitalario. Son síntomas derivados de secuelas posteriores al daño estructural de las complicaciones sufridas, que al ser tratadas desaparecen. 

– COVID Persistente o Long COVID: Se trata de un «complejo sintomático multiorgánico» que afecta a pacientes que han sido infectados por SARS CoV 2 y siguen presentado sintomatología tras 4 e incluso 12 semanas posteriores al diagnóstico. Estas manifestaciones perduran en el tiempo.

En el estudio realizado por las investigadoras mexicanas denominado “Más de 50 efectos a largo plazo de COVID-19: una revisión sistemática y metanálisis”, se encontró que de los  47 mil 910 pacientes, de entre 17 y 87 años, que fueron evaluados con pruebas de laboratorio, el 80 por ciento desarrollaron al menos uno de los 50 efectos persistentes después de la infección con SARS CoV 2, señala la doctora Norma Cipatli Ayuzo.

Se encontraron más de 50 signos y síntomas que reportaban los pacientes después de haber tenido el padecimiento. Encontramos que de 10 personas adultas que presentaron una prueba positiva para COVID entre 7 y 8 de ellas, estamos hablando casi el 80 por ciento, quedaron con al menos una secuela

Los síntomas más comunes fueron fatiga o debilidad muscular, dolor de cabeza, trastorno de atención, dificultades para dormir, pérdida de cabello y disnea, comúnmente conocida como dificultad respiratoria o falta de aire. Además, el 23 por ciento de participantes presentó ansiedad o depresión durante el seguimiento.

Otros síntomas persistentes en adultos fueron afecciones como tos, opresión torácica, disminución de la capacidad de difusión pulmonar y fibrosis pulmonar; así como cardiovasculares como arritmias y miocarditis; también se presentaron algunos en el ámbito neurológico o psiquiátrico. Asimismo se observaron marcadores sanguíneos elevados que se podrían utilizar como pronóstico de la enfermedad, menciona la especialista en pediatría Ayuzo Del Valle.

No encontramos ningún órgano del cuerpo que no estuviera afectado, por ejemplo, están descritos dermatitis, están descritos dolores en los huesos, tos crónica, alteraciones neurológicas, mareos, alteraciones intestinales, básicamente todos los órganos están descritos. Definitivamente el neurológico porque las secuelas más comunes que vivimos son precisamente la fatiga, la alteración en la memoria, la alteración en el estado de ánimo, las alteraciones del sueño, entonces el neurológico es uno más

La situación no es diferente para el caso de los niños, aunque la incidencia es menor. La pediatra Norma Cipatli Ayuzo Del Valle explica que en la segunda parte del estudio se encontró que en uno de cada cuatro menores de 18 años, es decir, el 25 por ciento de los 80 mil estudiados, presentaron más de 40 síntomas o signos de secuelas, principalmente  fatiga, alteraciones y dolor de cabeza.

La adolescente de 15 años nos platica que ella además de la fatiga, presentó dolor de articulaciones, así como alteraciones en su periodo menstrual.

Me siento mucho más cansada, con menos energía, tengo neblina mental se siente como si no puedo pensar, tengo problemas digestivos, rinitis constante, tengo nudos por todos lados, mis articulaciones me duelen y también he tenido problema con mi periodo, me duele más cuando antes no me dolía. Mi insomnio se ha empeorado, cuando pasó esto, la doctora Cipatli Ayuzo me diagnosticó Long Covid.

La investigadora Ayuzo Del Valle, menciona que el metanálisis, arrojó también que el Long COVID se presenta sin importar la severidad de la enfermedad, es decir, tanto pacientes que estuvieron hospitalizados, como asintomáticos, pueden presentar algunas de las 50 afecciones que se tienen registradas.

El Long COVID se presenta independientemente de la severidad con la que tuvieron el primer contacto, o sea, no por decir tuve un COVID leve o una gripe leve puedes asegurar que ese paciente no va a desarrollar un Long COVID, no lo excluye la gravedad del COVID. Tenemos que hacernos pruebas, independientemente de los síntomas que tengamos. No puede solamente cuidarse una semana o 10 días o pensar que por 2 semanas ya la libró y no pasó nada sino que todas las personas que tuvieron una prueba positiva para COVID tienen que hacerse una revisión esa semana y una revisión 3 meses después y 6 meses después para asegurarse de no haber tenido Long COVID

Respecto a si la condición de género tiene alguna influencia para presentar secuelas o más síntomas, la pediatra señala que no necesariamente pues se registran por igual, tanto en hombres como en mujeres. Sin embargo, el análisis confirma que sí existe una diferencia en la aparición por las secuelas dependiendo de la variante del virus del SARS-CoV-2.

Lo que sí es que las variantes sí presentan mayor o menor incidencia de Long COVID, la primera variante y la variante delta sabemos que están más asociadas con longevidad que las nuevas variantes pero; sin embargo, no hemos encontrado todavía ninguna variante que no desarrolló Long COVID

Ayuzo Del Valle detalló que en el estudio no se encontró una explicación única para los síntomas de Long COVID, pero la experta en pediatría  destaca que es un primer paso para que las y los tomadores de decisiones, el personal médico, así como investigadoras e investigadores, puedan reconocerlos y desarrollar mejores tratamientos, conformar equipos multidisciplinarios para su manejo y encontrar factores de riesgo con miras a su prevención.

 Sabemos que el COVID, aunque se trató como un virus respiratorio, entra por vías respiratorias, pero en realidad es un virus inflamatorio y en el momento de inflamar diferentes partes del cuerpo esto explica por qué las secuelas pueden estar en cualquier parte del cuerpo, desde la caída del cabello hasta las uñas, prácticamente ningún órgano queda fuera del rango de decir puede ser una secuela de COVID. Hay hospitales, en otras partes del mundo como en Inglaterra, que hay clínicas especializadas para pacientes con Long COVID afortunadamente ya el diagnóstico como tal existe en el mundo para pensarlo y cada vez estamos haciendo más estudios para saber qué ofrecerles a estos pacientes como tratamiento a largo plazo o alguna prueba que lo pueda confirmar

 La identificación y tratamiento para las secuelas o el Long COVID en personas que padecieron la enfermedad aún está en fase de inicio. En algunos países ya se tiene una prueba de laboratorio para detectar las posibles razones del desarrollo de Long COVID. Por ello, la doctora Verónica Athié, señala que el grupo de investigadoras buscan la colaboración de colegas de Inglaterra y Sudáfrica, quienes han desarrollado este test de laboratorio y poder traerlo a nuestro país.

Un test de laboratorio donde se puede detectar una de las posibles razones, uno de los posibles mecanismos que nos está llevando al Long COVID. Y que la presencia de micro coágulo y de alteraciones en el endotelio.¿Qué es lo que hacen? Es que explican muchos de los síntomas. Entonces lo que queremos es que los micro coágulos de hecho en todos los pacientes que se han estudiado en el 100% de ellos están presentes. Y obviamente esto, pues no es todo lo que está sucediendo en el Long COVID, pero es una de las principales riesgos, también de desarrollo de trombosis, entonces nosotros queremos traer esto a México para que por lo menos los pacientes puedan tener un tipo de análisis clínico que les permita que los médicos que pues y comprendan qué está pasando.

Las y los pacientes que se han sometido a esta prueba y que han podido ser tratados por este grupo de investigadores, registraron mejorías; sin embargo, el camino aún es largo para poder entender este padecimiento. 

Desde entonces la doctora Cipatli Ayuzome ha dado seguimiento y me ha dado unos medicamentos que me ayudan, pero no es la cura porque el Long COVID no tiene cura, aunque he estado mejorado, todavía hay muchas cosas que no puedo hacer, no he podido regresar a la escuela , no puedo hacer ejercicio y debo ser muy cuidadosa en cómo uso mi energía, me da un bajón y no puedo levantarme de la cama

La doctora Athié Morales explica que el objetivo de este grupo de investigadores, al cual pertenece, es crear una red multidisciplinaria para poder homologar criterios entre médicos y tratar algunos de los síntomas, pero primero se necesita comprender qué es lo que está sucediendo a nivel biológico y de ahí la importancia de tener las pruebas de laboratorio.

En este momento es que tenemos ya establecidas este alianzas internacionales, le digo con laboratorios de Inglaterra, de Sudáfrica, y también estamos ya esperando, poder echar a andar colaboraciones con un laboratorio en Nueva York .Entonces, básicamente lo que estamos tratando de traer estas dos cosas por separado, por un lado, los análisis de laboratorio. Que ahí lo que necesitamos es recursos, hemos estado aplicando protocolos de investigación, pero estamos esperando financiamiento para poderlo desarrollar. Y por otro lado, crear esta red para poder  homologar criterios entre médicos, terapeutas y psicólogos, porque realmente el COVID persistente ahorita no hay un tratamiento como tal, no hay una cura

Debido a que se trata de una enfermedad reciente las investigaciones continúan para poder determinar un proceso de diagnóstico adecuado; así como un tratamiento. En tanto, las investigadoras, Norma Cipatli Ayuzo Del Valle y Verónica Athié Morales, reiteran que la prevención de Long COVID es principalmente evitar el contagio de la enfermedad, por lo que las medidas sanitarias que ya conocemos deben hacerse un hábito.

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