LA RADIO VIVA Y LIBRE A CIEN AÑOS DE SU PRESENCIA EN MÉXICO

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Oscar Villa
19.02.2021

A 100 años de la primera transmisión radial en México, el modelo de las estaciones comerciales está rebasado, así lo consideró el académico de la UAEM, Luis Alberto Martínez Ayala, quien destacó que la comercialización de espacios en la radio ha dejado de lado el acompañamiento que brindaba.

 

La radio se ha quedado atorada, sobre todo en el Valle de Toluca donde no hemos visto cambios, no hemos visto evoluciones. La radio ha tomado una pausa, ahí está, ahí la tenemos, ahí suena. ¿Pero cómo suena, qué nos ofrece, como digo qué hay de nuevo, qué es lo que te puede llamar la atención? En el Valle de Toluca tenemos una radio que es repetitiva del modelo que se hace en la Ciudad de México, por el lado de la radio comercial que nos sigue ofreciendo lo mismo, cambian voces, música pero es radio rockola, es radio que te pasa música pero ahí se queda

 

Además del modelo obsoleto de la radio en el Valle de Toluca, este medio de comunicación se enfrenta en una competencia a los servicios de streaming, con lo que la experiencia de prender un aparato radio receptor se desvanece.

 

Sin embargo, las estaciones de radio de corte cultural o universitaria, podrían volver a enamorar a los escuchas, a este grupo se suman las estaciones de radio libres que han surgido en los últimos años en el Valle de Toluca y que han explotado una comunicación más local.

 

De acuerdo al Manifiesto de Villaverde, aprobado en la Reunión Coordinadora Estatal de Radios Libres en 1983, las emisoras libres tienen un carácter no profesional, en algunos casos son sin fines de lucro. Son medios abiertos a toda la ciudadanía y luchan contra la centralización de la comunicación al romper con las dinámicas comunicativas clásicas y no imponen límites a las opiniones emitidas.

 

En el Valle de Toluca, en los últimos dos años han surgido varias estaciones de radio libres en municipios como San Mateo Atenco, Ocoyoacac, Lerma, Metepec, Toluca, Otzolotepec, Chapultepec, Almoloya del Río y Zinacantepec, cuya línea principal es servir a su población.

 

Entre las características que definen a estas emisoras encontramos que transmiten diversos géneros musicales, el estilo de locución es similar al comercial, la mayoría cuenta con publicidad de negocios locales y en algunos casos emiten programas de corte religioso.

 

Una de ellas es Radio La Chimare 106.3 FM, que se define como una radio comunitaria e indígena. De acuerdo con su fundador Nahúm Gutiérrez, en esa frecuencia se promueven programas de índole social, incluso, clases de lengua otomí.

 

Bueno pues la Chimare es una estación de radio nueva e indígena, llevamos ese perfil, en otomí significa la comadre y ese es uno de los objetivos que tiene la estación, rescatar la lengua otomí

 

De acuerdo a Nahúm Gutiérrez, mejor conocido en el 106.3 FM como “Hanúm el Locutor”, La Chimare inició sus actividades con escasos 600 watts de potencia, tras problemas técnicos adquirieron un transmisor de mil watts y eso les ha permitido llegar a municipios como Villa Guerrero o Valle de Bravo en la Frecuencia Modulada o a países como Estados Unidos e Italia en internet.

 

Por otro lado, Jesús Mireles Becerril, colaborador del 106.3 FM, destacó que la principal característica de La Chimare, es que refuerza la identidad de Otzolotepec.

 

Sabemos cuáles son las necesidades de la población y qué es lo que quiere escuchar, además de ello, el hecho de estar en el Valle de Toluca y que no se transmita desde la capital del Estado creo que es una gran oportunidad para descentralizar un poco los medios y que las personas que nos escuchan en el Valle de Toluca puedan voltear a otros lados, y además de dar a conocer los pueblos cercanos a la capital le da identidad a un municipio como Otzolotepec

 

Para su fundador, La Chimare tiene el objetivo de transmitir programas con valores y que ayuden a la población, como la emisión denominada “El Diario de las Emociones”, donde una psicóloga brinda información a los escuchas.

 

Han sido muchos los objetivos por ejemplo nos pusimos en contacto con diversos sectores, con el padre de una localidad cercana y me dijo que quería colaborar un programa de valores y cuestiones positivas en la radio y manejar la situación de la recuperación de la lengua otomí, esto también fue fundamental e incluso nos pusimos en contacto con una alumna de la Licenciatura de Psicología y ella se ha sumado con un programa llamado el Diario de las Emociones y nos brinda información sobre temas importantes

 

La mayoría de las estaciones que han surgido en el Valle de Toluca en los últimos años podrían ser consideradas piratas por la apropiación y explotación comercial del espectro radiofónico, sin embargo, “La Chimare 106.3 FM” está en proceso para contar con la concesión para el uso social, comunitario e indígena.

 

Para la UNESCO, estas emisoras libres cumplen una tarea importante, ayudan a incentivar los procesos democráticos en la localidad, dando voz a los marginados, incrementando la diversidad de contenidos y el pluralismo de la información a nivel local para reflejar y promover la identidad y cultura local.

 

Mireles Becerril destacó que durante la pandemia por Covid-19, “La Chimare” ha transmitido programas educativos y hasta religiosos que les ha permitido ganar escuchas en el Valle de Toluca.

 

La Chimare ha dado apertura a diversos temas no tan reconocidos desde la parte de la educación con las clases de otomí, que es un punto muy importante para la cultura hasta la cuestión de fe y que los ha posicionado de buena manera en un sector del Valle de Toluca, con el trabajo del Padre Lalo pues se acerca la religión en este periodo donde están cerradas las iglesias y va enfocado a personas mayores que son las más cercanas a este tipo de actividades

 

Jesús Mireles Becerril, se desempeñó como productor, conductor y jefe de información del “NotiChimare” durante doce emisiones. Su labor consistió en transmitir la información más destacada pero sobre todo que fuera del interés de la localidad.

 

De acuerdo con el académico Luis Alberto Martínez Ayala podrían surgir más estaciones de radio libres para atender a una audiencia local, sin embargo, consideró que debe existir una profesionalización en las emisoras y una regulación de la información.

 

La gente lo que busca escuchar en las radios libres son las cosas que le agradan y que son de su localidad, y entonces ahí captas gente y tienes un público cautivo que buscan cosas distintas y ellos están trabajando con su gente, que es el concepto del capitalismo social. Ellos saben capitalizar lo que la gente quiere escuchar, porque nacen más como una estación de servicio. Tienen música, hacen programas y durante sus horas de transmisión, transmiten lo que la gente quiere y si surge una radio que me presenta música actual y que me presenta cosas que estamos viviendo y me está hablando en mi idioma, pues para qué me acerco a otra estación de radio, ellos me están cubriendo mi necesidad y así poco a poco la gente del pueblo, a todos los integrantes de la parte económica y religiosa a participar

 

Tras cien años de la primera emisión radial en el país, la radio debe evolucionar, sobretodo en las estaciones de radio libres, culturales y universitarias, donde se puede echar mano de la libertad creativa.

 

Así mismo para el académico universitario, la radio no morirá, al contrario, pronto podría encontrar la manera de re enamorar al escucha, porque hay un amplio sector de la población que vive alejado de las nuevas tecnologías de la información ya que son ellos la parte social que sigue dando inspiración y vida al mundo de la radio.

 

La radio no va a morir, la radio va a seguir viviendo y por eso vamos a festejar el centenario, porque la radio ha podido trascender, y la radio sigue ahí, podremos tener mucho celular y todo pero basta ver a algunos sectores de la población que todavía siguen estando ahí con la radio, el taxista, el señor que maneja un autobús, tenemos a nuestros maestros de obra que lo que hacen es llegar y prender la radio porque no están trabajando con el celular pegado a la oreja, ellos siguen compartiendo, siguen escuchando, siguen estando y si vemos es la parte social que está escuchando la radio y es la que le da vida