VASELINA, CRINOLINAS Y CHAMARRAS DE CUERO: LA EVOLUCIÓN DEL ROCK & ROLL EN MÉXICO

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Por Tere Bado, locutora y productora de Recuerdos al Aire

En México el rock and roll tuvo buena aceptación durante las décadas de los 50 y 60 con la aparición de grupos como Los Rebeldes del Rock, Los Locos del Ritmo, Los Teen Tops, Los Camisas Negras; y solistas como Angélica María, Mayte Gaos, Leda Moreno, Julissa, entre muchas más, quienes interpretaban los éxitos del rock and roll estadounidense con versiones en español. 

Ya en la década de los 70 en pleno apogeo hippie salen a escena grupos míticos como Three souls on my mind liderada por Alex Lora, Tinta Blanca, quienes tienen en su haber la canción más larga del rock mexicano en esos tiempos, “Evangelio VIII”, con una duración de 23 minutos. Otros grupos fueron Peace and love, Los Dug Dug’s, Love Army, La Revolución de Emiliano Zapata, así como Javier Batiz, entre muchos más. 

Una característica que se hace presente en la mayoría de estas agrupaciones es que la letra de sus canciones eran en inglés, aunque se había dejado de cantar covers de grupos estadounidenses ahora se contaban con temas inéditos pero en ese idioma. Dos años después del Festival de Woodstock en Estados Unidos se convocaron a bandas mexicanas para participar en el Festival Rock y Ruedas de Avándaro en Valle de Bravo, Estado de México, donde se pretendía un fin de semana con conciertos y carreras de autos, aunque este último tuvo que ser cancelado a última hora debido a la gran cantidad de gente que se dio cita en ese lugar, donde algunas fuentes afirman que llegaron entre 100 mil y 500 mil asistentes. Este festival fue organizado por los hermanos Eduardo y Alfonso López Negrete de la compañía productora Go S.A. Entre las bandas que tocaron el 11 y 12 de septiembre de 1971 en Avándaro se encontraron La Fachada de Piedra, Zafiro, La Ley de Herodes y quienes abrieron oficialmente el festival bajo un fuerte dispositivo de seguridad, los Dug Dug’s.

Y no estaba por demás, ya que dicho festival estaba bajo la mira del gobierno que no estaba de acuerdo en que miles de jóvenes se reunieran para “disfrutar” de los excesos de las drogas, el sexo libre y que escucharan temas que podían incitar a conductas delictivas. Ese fin de semana el festival fue transmitido por radio pese a los constantes cortes de energía, no se sabe si por las condiciones climatológicas y por lo agreste del terreno o como medida precautoria de las autoridades gubernamentales; todo México fue testigo del poder de convocatoria del rock y también de la censura del que fue objeto. Durante la participación de la banda Peace & Love, originaria de Tijuana y precursores de la música chicana, cuando interpretaron el tema “We got the power”/“Tenemos el poder” el vocalista Ricardo Ochoa hizo una “invitación” poco convencional al público para que cantara al mentarles la madre. En ese momento se cortó la transmisión del Festival de Avándaro cuando aún faltaba la participación de Three Souls of my mind.

Excesos de drogas, quemados, atropellados, asaltados y personas arrestadas por conductas indecentes fue el resultado “oficial” del Festival que inundó las principales notas de los periódicos de circulación nacional en donde la imagen de una joven con el torso desnudo acompañada del encabezado “La encuerada de Avándaro”, escandalizaba a las buenas familias. Por tal motivo, en lo sucesivo se prohibieron toda clase de conciertos masivos en la República Mexicana; sin embargo, las raíces del rock encontraron en los hoyos funkys el ambiente perfecto para consolidarse. 

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Con las secuelas del movimiento estudiantil del 68, la matanza del 10 de junio de 1971 y el “fracaso” del Festival de Avándaro, el gobierno vigilaba constantemente a los jóvenes quienes habían encontrado en el rock el medio perfecto para desafiar las reglas y hablar abiertamente de lo que pasaba en la sociedad, ahora (y con letras en español) la mayoría de las bandas se reunían en sótanos, predios o cafés cantantes para escuchar la música contracultural. Surgieron más grupos y cantantes como Javier Batiz and The Famous Finks, 39.4, Los Spiders, Stone Facade, La División del Norte, Mr. Loco, Tinta Blanca, Mayita Campos, Tijuana Five, Pájaro Alberto, Los Monjes, entre muchos más, algunos de los cuales tuvieron un periodo de actividad bastante largo y otros que no corrieron con la misma suerte y su paso por la historia del rock mexicano fue fugaz. 

En la década de los 80 el rock nacional seguía siendo underground. Las tocadas se extendían por todo México con letras que seguían hablando de la represión a los jóvenes y de los presos políticos. Las mentes que estaban detrás de muchas canciones eran Jaime López, Roberto González, Fernando Delgadillo, Gerardo Enciso, Carlos Arellano, Pepe Elorza, Rockdrigo González, Rafael Catana, Armando Rosas y Enrique Quezadas. Comienzan a ser conocidos Cecilia Toussaint, quien ya llevaba varios años en la escena rockera, y Jaime López, ambos dieron paso a la nueva camada de músicos; y también se origina el “movimiento rupestre” conformado por artistas quienes, a falta de instrumentos eléctricos, se presentaban con su guitarra acústica, recordando un poco el sonido folk estadounidense. 

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El máximo exponente del rock rupestre fue Rockdrigo quien inició su trayectoria musical en 1976 participando con Gonzalo Rodríguez, Javier Bátiz y Jaime López. Durante su participación en un bar de la glorieta Insurgente, el columnista del diario Uno más Uno, José Agustín, escribió que: “Si ya hay en el rock de México quien domine a la perfección la técnica, la cadencia y el ritmo junto con un talento para componer canciones que retraten nuestra realidad a la altura de nuestros grandes compositores como José Alfredo Jiménez o Chava Flores, no puedo más que decir que, de entrada, con Rodrigo González tenemos un rock más complejo, crítico e inteligente...", sin embargo, la mañana del 19 de septiembre de 1985, Rockdrigo González falleció junto a su pareja Francois Bardinet debido al colapso del edificio donde se encontraban a causa del terremoto de 8.1 grados en la escala de Richter.

En los 80’s ya había más apertura en cuanto a las manifestaciones musicales del rock y surgen foros como: La rockola, Rockotitlan (en este lugar era requisito indispensable que las bandas cantaran en español con temas de su autoría), el bar 9, Foro Alicia, RockStock, La Victoria, Tequila Boom, La Diabla, Babel, Fixión, Tutti Frutti y LUCC; lugares que se convirtieron en plataformas para todos los grupos y cantantes del rock.

Un sello discográfico que impulsó el rock mexicano fue Comrock, fundado por el guitarrista de Kenny and The Electrics, Ricardo Ochoa, y el creativo publicitario Juan Navarro. Las primeras bandas que ficharon fueron (ya con nombres en español): Kenny y Los Eléctricos, El Tri (antes Three Souls on my mind), Ritmo Peligroso, Luzbel, Clips y Montana. Asimismo la radiodifusora Rock 101 del grupo Núcleo Radio Mil se convirtió en una pieza clave para que grupos nacionales fueran conocidos más allá de las tocadas. 

La Maldita Vecindad y Los Hijos del Quinto Patio, Ricky Luis, Caifanes, Fobia, Maná, Kenny y Los Eléctricos, Ritmo Peligroso, Botellita de jerez, Bon y Los Enemigos del Silencio, Rostros ocultos, Neón y Los amantes de Lola formaron parte del rock en tu idioma que juntamente con países como Argentina, Chile y España difundieron este género en todo el mundo.

Aunque indudablemente esta comercialización del rock lo separó de sus ideales, algunos grupos continuaron promoviendo el sonido contestatario y marginal como El Tri, Barrio pobre, Tex Tex y Liran’ Roll, entre muchos más. Pero también en la actualidad existen numerosos cantantes y grupos independientes que hacen uso de bares y, en estos tiempos, de las plataformas digitales para dar a conocer su propuesta musical.