El Góspel, el camino musical hacía la liberación de la esclavitud

Por Tere Bado

Foto 1 4

La historia de la humanidad se ha escrito, en parte, por las guerras e invasiones que han sido el motor de la evolución. Con ellas surgieron imperios, se crearon inventos, se adoptaron ideas que influyeron en todos los aspectos de la vida y también surgió una de las actividades que más ha dañado la esencia de hombres, mujeres y niños: la esclavitud.

Con el descubrimiento del Nuevo continente el comercio de esclavos incrementó, en su mayoría eran traídos de África y otros tantos del Caribe con el objetivo de que se hicieran cargo de las actividades más pesadas en la colonización de estas tierras. 

En el territorio estadounidense, a los esclavos les era permitido asistir a misa para recibir su adoctrinamiento cristiano. Fue ahí que al escuchar los sermones del antiguo testamento tomaron algunos pasajes de personajes bíblicos que al igual que ellos tenían una vida llena de sufrimiento, pero que al final eran recompensados: así surgieron los cantos conocidos como Espirituales negros. Sin embargo, y a diferencia de las colonias del norte, en las del sur de la América Británica, donde la mayoría de las instituciones eclesiásticas pertenecían a los Metodistas y Baptistas, los esclavos eran rechazados, incluso no se les consideraban personas, por lo que eran privados de los servicios religiosos y su acercamiento con la Biblia fue a través de la servidumbre.

 

Los textos del Antiguo Testamento, en especial el Génesis y el Éxodo, llamaron la atención de los esclavos, quienes se ven identificados con el pueblo de Israel: el pueblo elegido. A medida que se adentraban en la Biblia la concepción de su mundo creció al traspasar los límites de las plantaciones, por lo que los esclavos comenzaron a construir un mundo donde la música era el vehículo para alcanzar la tan ansiada libertad, ayudándose de un lenguaje que sólo ellos entendían y que a los ojos de sus amos parecieran simples alabanzas.

Las canciones basadas en la Biblia dejaron a un lado su carácter religioso y se convirtieron en un relato legendario que contenía las claves para la liberación de los esclavos, así hombres y mujeres que fueron arrancados de sus raíces y de todo lo que conocían iban creando una nueva identidad, para ello, el río Jordán se refería a la línea divisoria entre el norte y el sur, los amos adquieren la figura del diablo y la figura del faraón que subyuga al pueblo de Egipto que es entendido como los pueblos sureños en los que subsiste la esclavitud.

En 1861, el territorio de los Estado Unidos comenzaba a desestabilizarse por una crisis política y económica entre los estados del norte y del sur, sobre todo por no coincidir en la práctica de la esclavitud que era bien vista en el sur. Tuvieron que pasar cuatro años para que más de 4 millones de esclavos encontraran la libertad hacía el norte y llegaran a “Cannan”, la tierra prometida. Para su mala fortuna, recién terminaba la guerra cuando una nueva ideología en contra de los afroamericanos surgía fomentando el racismo en todo el territorio estadounidense: el “Ku Klux Klan” conformado por veteranos de la guerra de secesión que se resistían a la reconstrucción del nuevo territorio estadounidense llevando a cabo toda clase de intimidaciones hacia los afroamericanos con el fin de lograr la supremacía de la raza blanca. Esta primera etapa del KKK terminó en 1871 con la Ley de Derechos Civiles de Estados Unidos, la cual tenía como objetivo garantizar la seguridad de las personas de raza negra, que eran objeto de violaciones.

Ku Klux Klan

Este nuevo éxodo de esclavos sureños al norte de Estados Unidos provocó un nuevo sentimiento de rechazo ante la sociedad, ya que si bien durante la guerra de secesión se peleaba por abolir la esclavitud, los habitantes de esta zona aún no estaban preparados para aceptar a los afroamericanos y mucho menos para hacerlos partícipes de sus oficios religiosos.

Por esta razón se adecuaron viejos edificios que anteriormente eran tiendas y que se conocían como “storefront churches” para que los afrodescendientes tuvieran un lugar en donde practicar su renovada fe, así el predicador tomó la forma de guía espiritual que los conduciría al encuentro con Jesucristo a través de una manera muy eufórica con cantos de llamada-respuesta y baile, nuevamente retomando la tradición africana. Los espirituales negros perdían fuerza ante la nueva corriente musical conocida como góspel, proveniente del termino anglosajón “godspell”, que en términos generales significa “Palabra de Dios”, la cual al ser traducida como término bíblico se interpreta como “evangelio” o “buena noticia” que invita a las personas a acercarse a Dios.

storefront churches

Durante muchos años el góspel fue utilizado con fines religiosos exclusivamente, pero con el paso del tiempo llegó a la cumbre de la popularidad con el llamado renacimiento negro en el año de 1920, pues en este tiempo los cantos espirituales captaban nuevas audiencias por medio de la interpretación de este tipo de música convirtiéndose en un género más popular y comercial. Surgieron artistas como Paul Robeson, que se consagró con la audiencia por su carisma y poder interpretativo de los cantos espirituales que presentan nuevas melodías cristianas.

El autor de estas nuevas canciones fue Thomas A. Dorsey, quien comenzó a escribir melodías que contenían otra forma de expresión al incluir letras de mayor peso en los coros y una especie de plática directa con la audiencia, que se siente inmediatamente identificada con esta forma de comunicación religiosa, Dorsey le da el nombre de “música góspel” y se le reconoce oficialmente como el creador de este género musical.

A partir de la década de los años 40, como resultado de la comercialización, la gente comenzó a considerar a los cantos espirituales como antiguos, por lo que el góspel se considera lo más moderno en cuanto al repertorio de música religiosa que sigue en la búsqueda de que la gente se impregne de la esperanza de vivir en plenitud la fe religiosa.

De esta manera la interpretación del góspel a lo largo de los Estados Unidos encontró caminos más fáciles de expandirse como música popular, ya que al dejar de ser exclusivo de los coros de iglesia, predicadores como James Cleveland o coros como el Quincy College utilizaron el góspel en teatros, conciertos y clubes nocturnos para tener una mayor audiencia, que a su vez generó una creciente demanda por el gusto de escuchar y disfrutar de este nuevo estilo musical.

Durante las décadas de los años 50 y 60 surge en ese país un creciente activismo nacional por movimientos como la aplicación igualitaria de los derechos civiles, en el cual los afroamericanos mantienen una riña por eliminar la segregación racial que predominaba aún en algunas partes de la unión americana. Personalidades como el Doctor Martin Luther King hicieron uso de la música de protesta y el góspel como bandera y estandarte de sus demandas en la exigencia de la igualdad a la raza negra, al punto que actualmente existen eventos como el día de Martin Luther King o el mes de la historia negra, donde se busca aumentar la conciencia de los cantos espirituales, la música góspel y su importancia en la conformación de la historia norteamericana. 

Al comercializar y hacer uso social de los cantos evangélicos o canciones de góspel, este tipo de música dejó de ser propiedad de una religión en particular y se transformó en una característica que identifica a gran parte de la población norteamericana, e incluso este tipo de inspiración llegó a permear su himno nacional, que si bien no es un canto góspel propiamente dicho, sí mantiene grandes toques religiosos que lo asemejan a este estilo musical.

Surgieron talentos artísticos identificados con esta corriente musical que se expanden al punto de abarcar ya no sólo a los predicadores y coros evangélicos sino que aparecen grandes cantantes consagrados, diversas agrupaciones vocales y musicales, así como coros que hacen un deleite de quienes gustan de escuchar este tipo de música. Entre la gran cantidad de personalidades que se han mostrado como cantantes de góspel a lo largo del tiempo podemos citar al reverendo A. W. Nix,  Blind Joe Taggart, Blind Willie Johnson, Blind Gary Davis, Rosetta Tharpe, Mahalia Jackson, Golden Gate Quartet, Arizona Dranes, Brother Joe May, Dorothy Coates Love, Thomas Dorsey; incluso Aretha Franklin, Ray Charles y Elvis Presley se aventuraron a grabar algunos temas de este género musical, aunque no se les reconoce como cantantes o intérpretes del mismo.

Reverend Gary Davis - Oh Glory, How Happy I Am

A principios de los años 50 la apertura interpretativa del góspel a cualquier persona, sin importar su condición étnica, hizo que la televisión mostrara interés por este concepto musical al punto de realizar más transmisiones de conciertos de jazz, blues y por supuesto de góspel como forma de expresión musical, y con estos nuevos logros el góspel dejó de ser considerado como música exclusiva de la gente afroamericana residente de los Estados Unidos, los blancos practicantes de la religión cristiana llegaron a hacer uso de estos cantos durante sus servicios religiosos. Una característica que se conserva de la música góspel es el uso de grandes coros, además de su forma interpretativa de pregunta y respuesta.

El uso de cuartetos en la música góspel fue de gran importancia, los niños miraban a estos intérpretes como héroes del futuro y es precisamente esta fama la que lleva a que los cantantes usen expresiones como: ”montarse en la autopista del góspel”, la cual era muy famosa en los años 50 a lo largo de todos los Estados Unidos de América.

 

Dentro del triunfo que obtuvieron los grupos vocales religiosos conformados por gente afroamericana, se distinguía el toque evangélico propio de esta raza no sólo en lo musical sino también en el estilo de su presentación, como: Davis Bible Singers, Fairview Jubilee Quartet, Famous Myers Jubilee Singers, Five Soul Stirrers y muchos otros quienes siempre hacían relucir su inclinación cristiana.

En la actualidad el góspel ha evolucionado hasta conformar nuevos géneros, por ejemplo, Edwin Hawkins, con su tema “Oh Happy Day”, proporcionó un estilo interpretativo diferente al góspel contemporáneo; Aretha Franklin logró la mezcla del soul y góspel en su gran interpretación de “Amazing Grace” y qué decir del fabuloso Ray Charles, quien mezclaba el blues y góspel de una manera difícil de resistir.

foto 2 3